miércoles, 1 de diciembre de 2010

La hora de salida del bus...

Estábamos en la sala de espera, unos fueron al baño y regresaron diciendo que ya habían anunciado nuestro bus (en el baño se entendía mejor lo que anunciaban en el altavoz). Caminamos a las puertas donde está el clásico poliRevisaBoleto que te permite pasar...

Yo: Disculpe, el bus de las 11:16.
Él: ¿11:15.?
Yo: No, 11:16.
Él: No, 11:15.
Yo: No, 11:16.
Él: A ver -estirando su mano esperando tomar el boleto que estaba en la mía. Le entrego el boleto, lo ve-. Ah, sí, es este -> -señalando el bus estacionado justo detrás de él-.

¿Será que tengo cara de que no sé leer y entender los datos de un boleto de autobús? Aunque sí debo decir que no recuerdo haber visto otro boleto cuya hora anunciada de salida del bus no fuera múltiplo de 5, creo que el poli se pasó de wey preguntándome 3 veces lo mismo para al final decirme lo que le pregunté desde el principio.


(Chale! Hay dos muchachas en esta cafetería que siento me ven mucho, como que deseosamente. Se me ocurrió que ven en mí un hombre con el que les gustaría salir, supuse que es porque los rayados de Monterrey están a 5 minutos de jugar la final del fútbol mexicano contra el Santos, entonces han de creer que no me idiotiza [tanto] el fútbol).

martes, 9 de noviembre de 2010

Ni el subdirector daba un peso por sus alumnos...

De alguna manera me acordé del torpe subdirector que hubo un rato en la prepa que estudié. Ok, ok, en la prepa a la que fui...

Iba en 5to semestre, creo que corría el mes de febrero, no estoy seguro del mes pero del año sí, era el 2004. Unas semanas antes habían ido a dicho plantel algunos "cazaTalento" de la universidad donde cursé mi carrera. Según recuerdo, fuimos 4 personas de mi generación a presentar el examen de admisión al que nos invitaron ese día. Fue una compañera que era seriesísima (y que según recuerdo, siempre peleaba el primer o los primeros lugares del cuadro de honor), mi homie elDano, otro vato y yo. Como a los quince días convocaron a reunión de padres de familia en "elCoba" y creo que teníamos que estar también los alumnos; o más bien era de alumnos y debíamos llevar a nuestros padres; algo así. No sé qué madres querían decir (mis padres solían ir solo bajo petición explícita con documento firmado; no es que no les gustara, pero era intrascendente que fueran, las mierdas que decían se las podía decir yo siiiiin pedos, y hasta más divertido; era mejor que se fueran a trabajar en vez de perder su tiempo. Pero bueno, así se mueven esos menesteres cuando uno estudia prepa).

La reunión era en la tarde. Llegamos mis padres y yo a dicha reunión, saludamos gente sin importancia, otra sí importante, otra poco menos, así hasta que me tope alDano y este me dijo que habían hablado a su casa para decir que fuera a recoger los resultados de su examen de admisión (del examen al que nos invitaron los "cazaTalento"); a los pocos minutos llegó la compañera seriesísima y me dijo que también hablaron a su casa; yo me espanté porque a mi casa no habían llamado, o al menos no lo sabía, pensé que quizá hablaron y no estábamos (mis padres trabajaban en la mañana, mi hermano y yo íbamos a la escuela, hasta después de las 1500 ó 1600 ya había alguien en casa para poder contestar). En ese momento nos fuimos elDano y yo a recoger los resultados; nuestros padres se quedaron a escuchar la plática, pobres.

Regresamos como una hora después ya sabiendo nuestros resultados. Creo que ya había terminado la junta formal y solo platicaban. Mi madre (que es muy platicadora, sociable, amiguera, conocida, etc) me dijo que le preguntaron dónde estaba yo (o algo así), el chiste es que dijo que fui a recoger mis resultados del examen de admisión; el subdirector le preguntó de qué escuela, a lo que mi madre respondió que de la que habían ido los "cazaTalento" hacía unas semanas... Ahí el subdirector dijo: "cómo cree que alguno de aquí va a quedar en esa escuela".

Qué bueno que ese wey no es mi papá, ni mi tío, ni mi familiar, ni mi amigo; pero qué lamentable que era el subdirector de una institución educativa.

domingo, 7 de noviembre de 2010

La plaza maldita...

Aproximadamente a los dos meses de haberme mudado a Mty vandalearon mi coche; aunque supongo que intentaban algo más grave, pues solo lograron quitar el vidrio en forma de aleta que está en la puerta trasera, pero mi dispositivo de seguridad se activó justo a tiempo, para permitir el arrivo del ejército, el servicio secreto y el guardia de la plaza; los malechores, al parecer, desaparecieron a tiempo. En esa pinche plaza hay dos restaurantes, un supermercado de esos de membresía, y su versión sin membresía.

Después de aquella lamentable situación he regresado a la plaza, con la única técnica de ir por un café a uno de esos restaurantes (es infinito) para cachar Internet. Hoy fue uno de esos regresos. Fue incómodo notar que a la entrada acaban de poner "plumas", para cobrar el estacionamiento. Fui primero al supermercado sin membresía para comprar las frutas y la botana de la semana que me es tan necesaria en la oficina, y de ahí me dirigí al Internet. Más incómodo cuando la mesera me dijo que no tenían Internet y yo ya había pedido mi descafeinado, ni pedo. Estuve como una hora (quizá más) acomodando archivos en mi compu y pendejeando (y por cierto, me encontré unos videos divertidísimos).

A la salida de la plaza decidí dirigirme a la cafetería de confianza en búsqueda de Internet, llegué al coche y "lo vi raro", como que caído, e hice lo que casi nunca (darle un rol alrededor y ver qué pex). Oh sorpresa! Ponchada la llanta de atrás del chofer. Lo bueno que mi padre me enseñó bien cómo cambiar llantas; y a pesar de que al gato que tengo le hace falta un aditamento que se me perdió (era para hacer palanca más cómodamente), con un lapicero (que cabe mencionar, apenas hoy en la mañana guardé en la mochila) pude solucionar el desmadre. No sé cuánto tiempo tardé, pero creo que la cambié satisfactoriamente. Y no, no pienso regresar a esa pinche plaza de cagada, además van a cobrar el estacionamiento.

(Dos personas frente a mí en esta cafetería han agarrado su café 4 veces cada uno en los últimos 8 minutos para agitarlo y confirmar que ya están vacíos, qué memoria tan pinche tienen; y se ven jóvenes, como de 20 años).

jueves, 28 de octubre de 2010

Epitafio: Un hombre consciente.

Cuando ya no encuentre la salida a mis problemas, me disfrazaré de reguetonero, iré a la avenida más concurrida de la ciudad donde radique, y haré que me atropelle cualquier vehículo.

Cuando las personas me vean ahí tirado con semejante disfraz dirán: "nos hizo un favor a todos, ahora son menos los de su tipo".

lunes, 18 de octubre de 2010

Nunca la he entendido...

Platicaba con una compañera del trabajo; según yo, está bien chava la chava...

Ella: Hola Martín, nada más confirmando el curso de hoy, de 10 a 12.
Yo: Sssssssss, deveras. Oye, necesitaré mover mis fechas.
Ella: Bueno, me confirmas qué días y a qué horas.
Yo: Todavía hay espacio en todos¿?
Ella: Siii (y de esos que escriben por renglón dando enter).
Ella: En la mayoría.
Yo: Cómo¿? Sí hay espacio en todos, o no hay espacio en todos¿?
Ella: Sí.
Ella: En la mayoría.
Ella: Ya que tenemos pocos espectadores.
Yo: Cómo¿? Hay espacio en todos o no hay espacio en todos¿?
Ella: Sí.
Ella: Hay espacio
Ella: A ver
Ella: Dime cuál día te parece bien
Ella: Para ver de una vez

A veces a drede le hago preguntas (como en este caso redactado) cuyas respuestas (al menos como yo las imagino) sean tan simples como un: "Sí", "No", "Hoy no, mañana quizá", "No depende de mí"; y siempre de los siempres tiene sus respuestas chafísimas.

jueves, 14 de octubre de 2010

La inocencia vive en mí.

Una vez un cuate me dijo: piensa mal, y acertarás (no dudo que haya sido alguien más quien lo dijo y se hizo célebre, pero yo la escuché hasta que me la dijo este cuate).

En algún momento de la historia, en una relación interpersonal con una muchacha, ocurrió algo. Ayer platicaba yo con una amiga... Bla bla bla, wa wa wa, etc... Llegamos a un punto en el que le empecé a platicar:

- Sí, fíjate que fue así y así y así...
- Mmm, ok, ¿qué más?
- Bla bla bla... Una vez un amigo me dijo: piensa mal y acertarás. Y quizá en este caso esté pasando esto...
- Pobre inocente! Pues lo que sucede es esto otro, además de aquello y bla bla bla...

O sea, según yo "pensé mal" y... Tómala! Resultó que yo solo me imaginé cosas, pero ni siquiera tuve cerebro suficiente para "pensar mal".

Soy muy inocente.

domingo, 10 de octubre de 2010

Desobligado.

‘Ora sí que he sido un desobligado y no he publicado en un ratote. Demonios, debo aplicarme… Un brevísimo resumen:

Por parte del trabajo hay algo que se llama programa de bienestar integral a.k.a. PBI, en el que se busca la salud física y mental de los empleados (hay toda una misión del programa, pero no quise copiarla y solo les menciono a grandes rasgos). Con motivo de este programa se imparten clases deportivas. Pues yo entré a voli; el asunto está bien y mal… Bien porque puedo “hacer deporte”, me gusta el voli y puedo divertirme, mal porque si era complicado entrenar en compañía de alumnos holgazanes, imagínense a empleados, además que les hace falta ejercicio (pasaditos de kilos pues). Esto de las clases deportivas se puede complementar con visitas a una nutrióloga. Sí, también fui con la nutrióloga para que me pusiera mi dieta (la única dieta que recuerdo en mi vida fue el día que me operaron de la apéndice, solo podía comer gelatina creo que en el desayuno y en la comida, o quizá solo fue el desayuno y ya para la comida ya era bien, “bueno equis”). Ahorita vine a comer a una plaza, pedí una ensaladototota con pollo a la parrilla, kilo y medio de lechuga, un tomate y medio finamente rebanado, y no sé cuántas madres más (obviamente no eran esas cantidades, pero sí estaba bien pinche grande); frente a mí se sienta una señora a comerse una hamburguesota, gente inconsciente!

Me dispongo a ir al cine después de echarme un buen cafecito intentando avanzar en mi tarea, pretendo ver Wall street, que debo decir es la única que se me antoja por ahora; bueno, se me antojó año bisiesto (obvio), pero según sé, solo tiene 10 copias en México y eso en el DF, tendré que ingeniármelas para poder verla.

Ahh! En el trabajo se me venció mi segundo contrato temporal el pasado 30 de septiembre; me ofrecieron ahora el de planta que ya pasé a firmar, espero no sacar de quicio a nadie y durar “chingos y chingos de años” (al estilo de acá).